Energia Solar En Latam

¿Por qué la energía solar es una oportunidad estratégica en Venezuela?

La compleja situación eléctrica en Venezuela y sus consecuencias han dejado de ser un problema coyuntural para convertirse en una realidad estructural. Cortes prolongados, inestabilidad del suministro y limitaciones para el crecimiento económico han empujado a hogares y empresas a buscar soluciones energéticas confiables. En este contexto, la energía solar no solo emerge como una alternativa viable, sino como una oportunidad estratégica con enorme potencial de desarrollo.

En Duurzaam Internacional, analizamos por qué, a pesar de las dificultades económicas del país, la energía solar resulta comparativamente más accesible y atractiva que en otros mercados de la región.

El costo real de no tener energía

Si bien los equipos solares se comercializan a precios internacionales, el análisis no puede limitarse al costo inicial. En Venezuela, el costo de no tener electricidad acarrea pérdidas económicas, interrupción de servicios, daños a equipos, deterioro de alimentos y medicinas. Esto puede significar costos económicos mayores a la inversión inicial.

Por esta razón, muchos usuarios en mercados maduros perciben la energía solar como una inversión rentable y necesaria, más que como un gasto.

2. Cuando la energía convencional deja de ser una opción

Aunque la electricidad tradicional en Venezuela continúa estando altamente subsidiada, su principal debilidad es la falta de confiabilidad. En muchas regiones del país, los cortes diarios de entre 8 y 12 horas afectando gravemente la productividad, la conservación de alimentos, la atención médica y la calidad de vida en general.

3. Alta demanda de alternativas energéticas impulsa el mercado, pero exige precios altamente competitivos debido a la sensibilidad de costos en Latinoamérica

La creciente inestabilidad del sistema eléctrico venezolano ha generado una demanda estructural y urgente de soluciones energéticas alternativas, posicionando a la energía solar como una de las opciones más viables y de mayor crecimiento en el país. Este comportamiento se ve reflejado en las proyecciones del mercado de energías renovables en Venezuela, el cual, según el estudio Venezuela Renewable Energy Market de Mordor Intelligence, incrementará su capacidad instalada de 18.67 GW en 2025 a 24.85 GW en 2030, con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 5.88 %, evidenciando un mercado dinámico y en expansión.

Este crecimiento está siendo impulsado principalmente por soluciones de generación distribuida, especialmente sistemas solares fotovoltaicos de pequeña y mediana escala, adoptados por hogares, comercios e industrias como respuesta a los apagones recurrentes y a la necesidad de autonomía energética. No obstante, el mismo estudio señala que las tarifas eléctricas altamente subsidiadas y la limitada capacidad de financiamiento imponen fuertes restricciones a la adopción de proyectos renovables de gran escala, trasladando la presión competitiva hacia soluciones modulares, de rápida instalación y altamente sensibles al precio.

4. Potencial solar de Venezuela

Venezuela cuenta con una de las mejores condiciones de radiación solar de toda la región, con promedios de insolación que alcanzan entre 5 y 6 kWh/m²/día en gran parte de su territorio y picos máximos incluso superiores, lo que la posiciona muy favorablemente frente a muchos otros países del mundo.

Estas condiciones naturales privilegiadas permiten que:

Se pueda generar más energía con menos paneles solares: al recibir mayor radiación, cada panel instalado produce más kilovatios-hora que en regiones con menor insolación, reduciendo la cantidad de módulos necesarios para un mismo nivel de energía generada.

Se requiera un menor tamaño de sistemas para alcanzar metas de producción, lo que reduce la inversión inicial y facilita la planificación de proyectos tanto residenciales como industriales.

Se optimice la relación costo-beneficio de cada proyecto, especialmente en comparación con países de menor radiación solar, porque el rendimiento energético anual por metro cuadrado es superior.

Además de este recurso natural excepcional, Venezuela cuenta con condiciones climáticas estables y mayormente despejadas, lo que también favorece la captación continua de luz solar a lo largo del año, minimizando las pérdidas por nubosidad o variaciones estacionales.

Contraste con mercados con mayor adopción solar

Aunque países como Holanda, Bélgica o Alemania están entre los líderes mundiales en adopción de energía solar a nivel residencial e industrial, sus condiciones solares naturales son menos favorables en términos de radiación directa:

En Bélgica, la radiación solar promedio se sitúa en torno a 2.7–3.2 kWh/m²/día, debido a su clima templado y mayor nubosidad, lo que reduce la energía potencial captable por panel en comparación con Venezuela.

Países del norte de Europa como Holanda o Alemania reciben aún menos radiación directa por día que los países del trópico, aunque compensan con políticas muy fuertes de subsidios, incentivos fiscales y marcos regulatorios favorables que han impulsado enormes tasas de adopción. Por ejemplo, en los Países Bajos más de un tercio de los hogares ya están equipados con paneles solares, siendo uno de los porcentajes más altos en Europa.

Este contraste demuestra que no es solo la radiación solar la que determina el éxito de un mercado fotovoltaico, sino que países con menos sol, pero con políticas públicas fuertes e incentivos adecuados han logrado una integración masiva de la energía solar. Venezuela, por su parte, tiene un recurso natural de primer nivel similar o incluso superior a muchas regiones líderes en potencial solar en el mundo que, si se combina con políticas eficientes, podría traducirse en una adopción y generación aún más competitiva y rentable a nivel nacional.

Existe una contradicción clave: aunque la energía solar es relativamente más accesible que en otros países debido a factores fiscales, climáticos y de mercado, sigue siendo inalcanzable para gran parte de la población si se mide en relación con los ingresos promedio.

Por ello, la adopción actual se concentra principalmente en:

Sectores de clase media y alta con acceso a divisas.

Proyectos comunitarios apoyados por ONG o programas institucionales

Una oportunidad para el desarrollo sostenible

En síntesis, la energía solar en Venezuela representa mucho más que una solución técnica: es una palanca para la resiliencia, la productividad y el desarrollo sostenible. Con modelos de financiamiento adecuados, alianzas estratégicas y una correcta gestión de la cadena de suministro, el sector solar tiene el potencial de transformar profundamente la realidad energética del país.

En Duurzaam Internacional, acompañamos a empresas, instituciones y comunidades en el diseño, abastecimiento y ejecución de soluciones solares eficientes, confiables y adaptadas al contexto local. Creemos firmemente que el sol es uno de los activos más valiosos de Venezuela, y que aprovecharlo de manera inteligente es clave para construir un futuro energético más estable y sostenible.

Volver a artículos